Tu gusto no es el mercado.
Por qué la investigación de usuarios, la empatía y las pruebas de concepto ayudan a evitar productos construidos desde nuestros propios sesgos.
Por Adán Sthif García Alpizar · Desarrollo de producto
Para llevar a la práctica
- Distingue tus preferencias de las necesidades del usuario.
- Investiga el contexto, los motivadores y el comportamiento del cliente.
- Realiza pruebas de concepto antes de dar la demanda por confirmada.
Ideas clave del video
Resumen editorial del video original.
Un producto puede estar bien construido y aun así no encontrar compradores. Una de las razones que plantea Adán es diseñar desde el sesgo: asumir que nuestras preferencias representan las de todos los clientes.
La investigación de usuarios permite cuestionar esa suposición. Observar al cliente, conocer su estilo de vida, sus motivaciones y las influencias detrás de sus decisiones ayuda a comprender qué necesita y cómo toma decisiones.
La etnografía y las pruebas de concepto acercan la propuesta de valor a personas reales antes de seguir invirtiendo en el desarrollo de producto. Escuchar y observar forman parte de la validación; que la solución nos guste a nosotros no demuestra que exista demanda.